sábado, 5 de noviembre de 2011

Hechos Historicos 1940 a 1950


Hechos Historicos 1930 a 1940

Primer golpe de estado de la era constitucional





El golpe militar del 6 de septiembre de 1930 fue liderado por el general José Félix Uriburu y derrocó al presidente Hipólito Yrigoyen de la Unión Cívica Radical, quien había sido elegido democráticamente para ejercer su segundo mandato en 1928. Paradójicamente el general Uriburu había sido uno de los organizadores de la Revolución de 1890, un levantamiento cívico-militar que dio origen a la Unión Cívica Radical.
El 10 de septiembre, Uriburu fue reconocido como presidente Provisional de la Nación por la Corte Suprema mediante la acordada que dio origen a la doctrina de los gobiernos de facto y que sería utilizada para legitimar a todos los demás golpes militares.1
Uriburu designó a un civil en el cargo de Ministro de Economía, José S. Pérez, vinculado a los grandes terratenientes y a los sectores más conservadores.2
El gobierno militar se proponía establecer un gobierno de inspiración fascista y le encargó la redacción de su proclama inicial al escritor Leopoldo Lugones, quién había adherido a las ideas fascistas en 1924, al pronunciar ante los jefes militares un difundido discurso « La hora de la espada», donde el escritor anunciaba el deterioro de la democracia, su inestabilidad y su devenir hacia lademagogia. Una de las primeras medidas de Uriburu fue establecer una estructura estatal represiva ilegal, creando una "sección especial" de la policía para utilizar sistemáticamente la tortura contra los opositores, siendo la primera en utilizar la electricidad con tal fin, mediante las picanas diseñadas para el ganado.3
Al no poder instaurar el régimen político que se proponía ante la falta de apoyo político, Uriburu llamó a elecciones pero dispuso proscribir la participación en ellas de la Unión Cívica Radical. La reinstauración democrática fue falaz, restringida y controlada por las Fuerzas Armadas que dio origen a una serie de gobiernos conservadores fraudulentos y corruptos que fueron conocidos como laDécada Infame.4 5 El 20 de febrero de 1932, el general José Félix Uriburu le entregó el poder al general Agustín P. Justo, verdadera fuerza material del golpe de Estado; que si bien proponía este, pretendía un gobierno democrático conservador y restringido.

1930: primera Copa Mundial de Fútbol 



La Copa Mundial de Fútbol de 1930 fue la primera edición del campeonato mundial de fútbol organizado por la FIFA. Se desarrolló en Uruguay entre el 13 y el 30 de julio de 1930. La FIFA decidió entregar la organización del torneo a Uruguay en conmemoración del centenario de la Jura de la Constitución, que la nación celebraba durante julio de ese mismo año, entre otros motivos.
En el torneo, participaron 13 selecciones nacionales (12 invitadas más el organizador), divididas en 4 grupos, 3 grupos de 3 equipos y un grupo de 4 equipos. Los primeros dos encuentros en la historia de la Copa Mundial tuvieron lugar simultáneamente el 13 de julio, fecha en la que Estados Unidosse impuso a Bélgica por 3-0, mientras que Francia superó a México por 4-1. El primer tanto de la competición fue convertido por el jugador francésLucien Laurent.
Las selecciones de ArgentinaEstados UnidosUruguay y Yugoslavia accedieron a las semifinales del torneo tras imponerse en sus respectivos grupos. En la final, el anfitrión Uruguay venció a Argentina por 4-2 ante 93.000 espectadores, ganando su primer título mundial organizado por la FIFA y ratificando lo hecho en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928.

Antecedentes

Desde la fundación de la FIFA en 1904, se planteó la posibilidad de realizar un torneo a nivel mundial; sin embargo, la recién formada organización no contaba con los recursos y la infraestructura necesaria para semejante evento. Así, pidieron apoyo al Comité Olímpico Internacional, el que en 1906 aceptó la inclusión del fútbol en sus eventos deportivos. En 1914, la FIFA reconoció oficialmente al torneo disputado en los Juegos Olímpicos como un «campeonato mundial de fútbol para aficionados»,1 tomando la responsabilidad de organizar el evento durante las siguientes tres citas Olímpicas: desde 1920 a 1928. Hasta esa fecha, la organización del certamen de fútbol olímpico estuvo a cargo de asociaciones nacionales, tales como la Football Association de Inglaterra en 1908 y laAsociación Sueca de Fútbol en 1912.
La lista preliminar de deportes en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1932 no incluía el fútbol, por lo que la FIFA y el Comité Olímpico Internacional discreparon hasta el punto de finalmente no incluirse el fútbol en esa edición.2 El 26 de mayo de 1928 se realizó un Congreso de la FIFA en la ciudad de Ámsterdam, donde se votó la realización de un torneo especializado, independiente de los Juegos Olímpicos, abierto a los miembros de la FIFA y en el cual se permitiese el profesionalismo.3 Los miembros votaron 25–5, aceptando la propuesta, por lo que había que elegir sede.4



Países participantes en el torneo, coloreados de acuerdo a sus resultados en el torneo.
Rápidamente, varios países europeos presentaron su candidatura (ItaliaHungríaPaíses BajosEspaña y Suecia), junto a la de Uruguay.1 5 Jules Rimet, presidente de la FIFA en esos años estaba a favor de la realización en el país sudamericano. Uruguay se encontraría a la fecha del Mundial celebrando el centenario de la Jura de la Constitución (18 de julio de 1830), había obtenido de forma consecutiva la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928, tenían planes para la construcción de un nuevo estadio6 y las autoridades del país se habían ofrecido para pagar los gastos de los participantes.7 Además, las consecuencias de la Primera Guerra Mundial aún no se habían disipado completamente en el continente europeo, por lo que la preferencia por la realización en Uruguay serviría como una forma de alentar a la paz mundial.
Al ver que probablemente el torneo sería adjudicado al pequeño país del sur, los candidatos europeos declinaron su candidatura favoreciendo a Italia. Sin embargo, el discurso del delegado argentino Adrián Béccar Varela, promoviendo la candidatura de su país vecino, obligó al retiro de Italia.8 9 Así, Uruguay fue elegido unánimemente como sede del torneo y confirmado en el congreso de la FIFA de Barcelona, en 1929.10 El escultor francés Abel Lafleur creó un trofeo llamado la "Diosa de la Victoria".10



Réplica del trofeo que ganó Uruguay.

Tras la adjudicación del torneo a Uruguay, el Comité Organizador repartió las invitaciones para los 16 cupos para el torneo. Ha sido la única edición de la Copa del Mundo sin clasificación. Todos los países afiliados a la FIFA fueron invitados a competir, teniendo como fecha límite para su respuesta el 28 de febrero de 1930. Con ganas de mostrar su interés en la competición, los países americanos de ArgentinaBrasilBoliviaChileMéxicoParaguayPerú yEstados Unidos aceptaron la invitación. En total fueron 7 países sudamericanos, más que en cualquier otra edición.
Sin embargo, el rechazo continuo de la mayoría de los equipos de países del continente europeo fue sorprendente. Estos argumentaron su ausencia debido a los altos costos que implicaban el viaje a través del Océano Atlántico y la fuerte crisis económica que había azotado en el último año.1 11 Ninguna respuesta de los equipos europeos fue satisfactoria antes de febrero, por lo cual los uruguayos ofrecieron solventar todos los gastos involucrados y compensar a los equipos de fútbol profesional por la ausencia de sus jugadores, pero la mayoría de los países europeos siguieron rechazando la invitación. La Asociación Uruguaya de Fútbol envió una carta de invitación a la Asociación de Fútbol de Inglaterra, pero su comité rechazó la propuesta el 18 de noviembre de 1929.12 Dos meses antes del comienzo del torneo, ningún equipo europeo había confirmado su presencia.13
Finalmente sólo FranciaBélgicaYugoslavia y Rumania asistieron a la cita en Montevideo. Francia fue prácticamente obligada a asistir debido a la presión ejercida por Jules Rimet, aunque no acudieron Manuel Anatol, una de las figuras deportivas más sobresalientes de aquel país, ni el entrenador Gastón Barreau.10 Rimet también solicitó ayuda personalmente al rey Carlos II de Rumania. El monarca obligó a la participación de sus jugadores, los cuales fueron elegidos al azar personalmente por el Rey en una empresa petrolera rumana.14 Los belgas, por su parte, participaron por la insistencia del vicepresidente de la FIFA, Rudolf Seedrayers.15 El seleccionado de Egipto se anotó para el torneo, pero pidió que moviesen de fecha el comienzo ya que no llegaban a tiempo debido al viaje en barco. Finalmente la FIFA no aceptó la petición y no pudo participar.
Los rumanos embarcaron en Génova, en el SS Conte Verde, los franceses en Villefranche-sur-Mer el 21 de junio16 y los belgas en Barcelona.17 El Conte Verde también llevó a Rimet, el trofeo y los tres árbitros europeos designados: Jean LangenusHenri Christophe, y Thomas Balway. Los yugoslavos viajaron en el buque de vapor Florida desde Marsella.17 Durante el viaje en barco no hubo nada reseñable, salvo algunas quejas de los jugadores por no haber podido entrenar normalmente, ya que el gimnasio del barco y el puente eran poco espaciosos.18 Los brasileños embarcaron en Río de Janeiro el 29 de junio y arribaron a Uruguay el 4 de julio.13 Uruguay solicitó la ayuda a sus países vecinos para organizar el torneo. Aun cuando invitó a todos los países, muchos se negaron a pagar la suma de dinero solicitada como apoyo a la organización. El resto de árbitros fueron los uruguayos Ricardo VallarinoAníbal TejadaFrancisco Matteucci y Domingo Lombardi, el argentino José Macias, el brasileño Gilberto de Almeida Rêgo, el boliviano Ulises Saucedo y el chileno Alberto Warnken.

1933: Inicio en Alemania de la persecución contra los judíos.





La noche de los cristales rotos (en alemánReichspogromnachtReichskristallnacht o Novemberpogrome) o noche de los cristales (en alemán: Kristallnacht) fue un pogromo ocurrido en Alemania y Austria durante la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938. Fue dirigido contra ciudadanos judíos en todo el país y es para muchos observadores el paso previo hacia el inicio del Holocausto.1
Las SS arrestaron a miles de judíos en Alemania y también destrozaron sus comercios. Más de 90 judíos fueron asesinados durante esa noche.

Sucesos previos

En los años 30, muchos judíos de origen polaco vivían en Alemania. El viernes 28 de octubre de 1938, 20.000 de ellos fueron secuestrados en medio de la noche y brutalmente deportados en masa de la Alemania Nazi a Polonia. El gobierno polaco rechazó admitirlos, causando un duro ir y venir entre las fronteras alemana y polaca durante días. Esta negativa de dejar ingresar a sus propios ciudadanos convirtió el campamento de expulsados judíos en tierra de nadie en la frontera entre ambas naciones, en precarias condiciones. Finalmente las autoridades alemanas convencieron al gobierno polaco de que los dejase entrar.
Muchos de los expulsados judíos habían residido en Alemania la mayor parte de sus vidas; incluso algunos habían sido condecorados como veteranos de la Primera Guerra Mundial.3
Herschel Grynszpan, un alemán judío que había escapado a Francia, había recibido una carta de su familia que describía las condiciones horribles que experimentaron durante esta deportación. Intentando mejorar su situación, apeló repetidamente durante los días siguientes a Ernst vom Rath, secretario de la Embajada alemana en París, que al parecer no tenía ninguna intención de ayudar.[cita requerida]
El lunes, 7 de noviembre, Grynszpan le disparó a Von Rath. Éste murió en la tarde del 9 de noviembre a consecuencia de las heridas recibidas.


Noche de los cristales rotos

El asesinato de Von Rath sirvió como pretexto para lanzar una revuelta contra ciudadanos judíos en toda Alemania y Austria. El ataque fue pensado para que pareciera un acto espontáneo, pero de hecho fue orquestado por el gobierno alemán. Esto significaba que el mando del NSDAP (Partido Nacional Socialista Obrero Alemán) estaba de acuerdo y, como hacía a menudo, el gobierno utilizó la organización del partido aparte de la autoridad del gobierno.
El 9 de noviembre estos altercados dañaron, y en muchos casos destruyeron, aproximadamente 1.574 sinagogas (prácticamente todas las que había en Alemania), muchos cementerios judíos, más de 7.000 tiendas y 29 almacenes judíos. Más de 30.000 judíos fueron detenidos e internados en campos de concentración; unos cuantos incluso fueron golpeados hasta la muerte. El número de judíos alemanes asesinados es incierto, con estimaciones de entre 36 a 200 aproximadamente durante más de dos días de levantamientos. El número de muertos más probable es de 91. Esta violencia indiscriminada explica que algunos alemanes que no eran judíos fueran asesinados simplemente porque alguien pensó que «parecían judíos».4
Los acontecimientos en Austria no eran menos terribles, y la mayor parte de las 94 sinagogas de Viena y las casas de oración fueron dañadas parcial o totalmente. Esta gente fue sometida a toda clase de humillaciones, incluyendo el fregar los pavimentos mientras eran atormentados por sus compatriotas austriacos.



1939: La Guerra Civil Española. Incio de la dictadura de Francisco Franco 







La Guerra Civil Española fue un conflicto social, político y militar (que más tarde repercutiría también en un conflicto económico) que se desencadenó en España tras fracasar el golpe de estado del 17 y 18 de julio de 1936 llevado a cabo por una parte del ejército contra el gobierno de la Segunda República Española, y que se daría por terminada el 1 de abril de 1939 con el último parte de guerra firmado por Francisco Franco, declarando su victoria y estableciéndose una dictadura que duraría hasta 1975.
A las partes del conflicto se las suele denominar bando republicano y bando sublevado, también conocido como bando nacional por los vencedores.
El bando republicano estuvo constituido en torno al gobierno legítimo de España; el del Frente Popular, por una coalición de partidos marxistas,republicanos y nacionalistas, apoyado por el movimiento obrero, los sindicatos y los demócratas constitucionales.
El bando sublevado estuvo organizado en torno a gran parte del alto mando militar, institucionalizado en la Junta de Defensa Nacional y se apoyó en el partido fascista Falange Española, la Iglesia Católica y la derecha conservadora (monárquicoscedistas y carlistas). Socialmente fue apoyado, principalmente, por aquellas clases más o menos privilegiadas hasta entonces, (burgueses no liberales, aristócratas, terratenientes o pequeños labradores propietarios, etc.) que tras la victoria en las urnas del Frente Popular veían peligrar su posición social o estaban temerosas del anticlericalismo y de un posible estallido de violencia del proletariado.
Numerosas voces del ámbito jurídico como Baltasar Garzón (magistrado español de la Audiencia Nacional), Carlos Jiménez Villarejo (fundador de la asociación Justicia Democrática),14 Raúl Zaffaroni (penalista y magistrado de la Corte Suprema de Argentina),15 así como diversas asociaciones de víctimas del franquismo y otros, sostienen que el bando sublevado cometió actos de genocidio y crímenes contra la humanidad, ya que en la documentación ahora disponible, como los archivos militares de la época, se demostraría que sus planes incluyeron el exterminio y persecución sistemática de la oposición política, la violación de las mujeres de los ciudadanos republicanos, la imposición de tests físicos y psicológicos a presos para vincular su ideología con enfermedades mentales o el robo sistemático de niños a padres republicanos a los que todavía se oculta su verdadera identidad.16 17 Por ello, consideran que dichos actos no pueden prescribir ni ser absueltos y que deben ser investigados.
Las consecuencias de la Guerra civil han marcado en gran medida la historia posterior de España, por lo excepcionalmente dramáticas y duraderas: tanto las demográficas (aumento de la mortalidad y descenso de la natalidad que marcaron la pirámide de población durante generaciones) como las materiales (destrucción de las ciudades, la estructura económica, el patrimonio artístico), intelectuales (fin de la denominada Edad de Plata de las letras y ciencias españolas) y políticas (la represión en la retaguardia de ambas zonas —mantenida por los vencedores con mayor o menor intensidad durante todo el franquismo— y el exilio republicano), y que se perpetuaron mucho más allá de la prolongada posguerra, incluyendo la excepcionalidad geopolítica del mantenimiento del régimen de Franco hasta 1975.